L’ull i l’àvia
Un proyecto de autopublicación que nace de un recuerdo personal: la ausencia de un ojo en mi abuela y la mirada de una niña obsesionada con llenar aquel vacío.
Paseando por las calles, las grietas y cicatrices urbanas me recuerdan las cicatrices de las personas, visibles o escondidas, y me transportan a aquella infancia en la que regalaba ojos de muñecas, peces o canicas para embellecer la mirada ausente.
Este proyecto quiere rendir homenaje a mi abuela y a todas aquellas personas valientes que parecen inexpugnables, pero que también han sufrido. A partir de una única fotografía sin retoque, trabajo con intervenciones digitales que imaginan los ojos que ella nunca aceptó llevar.
Un ejercicio íntimo sobre la memoria, las cicatrices y la fragilidad, en el que la imagen se convierte en soporte del recuerdo.
“El lenguaje de los ojos… Los ojos hablan. Casi siempre es fácil interpretar lo que dicen.”